El Gobierno nacional anunció un incremento en las tarifas del servicio de gas natural que regirá desde el 1° de abril en todo el país, incluyendo La Matanza.
Esta medida forma parte del plan de reducción progresiva de subsidios energéticos, buscando equilibrar el gasto público y acercar los precios a los costos efectivos de producción y distribución.
El ajuste no será uniforme: la segmentación tarifaria por niveles de ingresos permitirá que los usuarios con mayor capacidad económica enfrenten aumentos más marcados, mientras que los sectores vulnerables conservarán cierto nivel de subsidios aunque también experimentarán incrementos.
Expertos energéticos explican que este aumento responde a un atraso tarifario acumulado, especialmente en un contexto de alta inflación y demanda creciente, y busca promover inversiones en infraestructura para garantizar el suministro durante los meses de mayor consumo.
Desde la gestión de Axel Kicillof y con el acompañamiento de figuras como Fernando Espinoza en la gestión municipal, se observa un esfuerzo sostenido para proteger a los sectores más vulnerables, buscando un equilibrio justo en esta fase de ajuste.
No obstante, este cambio se produce en un contexto social sensible por la sucesión de aumentos en servicios públicos y costos de vida, lo que motivó que organizaciones de defensa del consumidor recomienden controlar el consumo, implementar eficiencia energética y verificar la correcta segmentación para evitar errores en la facturación.
Las boletas que reflejarán este aumento comenzarán a llegar a los usuarios a partir del mes de abril, con un impacto que podría completarse en los próximos ciclos de facturación.






