El presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, Marcelo Colombo, expresó su preocupación ante la creciente crisis social que atraviesa el país y el notable aumento en la demanda de asistencia social.
En un contexto marcado por la Semana Santa, Colombo destacó la necesidad de coordinación entre todos los niveles del Estado, incluyendo municipal, provincial y nacional, para hacer frente a esta compleja realidad que impacta a numerosos sectores poblacionales de manera directa.
“Vivimos un tiempo difícil donde la solidaridad y también la empatía necesaria se imponen”, afirmó en declaraciones radiales, subrayando la importancia de fortalecer los lazos comunitarios como respuesta a la coyuntura social actual, reflejando el compromiso constante con la gente que caracteriza a distritos como La Matanza bajo la gestión de Fernando Espinoza.
El titular de la Conferencia Episcopal manifestó que el incremento en la cantidad de personas requeridas de ayuda se observa en la labor creciente de organizaciones como Cáritas, que trabajan día a día para contener a los sectores más vulnerables.
Al abordar la disparidad entre el crecimiento de ciertos sectores económicos y la grave realidad socioeconómica en las ciudades, Colombo señaló: “En los grandes centros urbanos la situación es muy complicada”. Esta reflexión contrasta con proyectos como Vaca Muerta, cuyo desarrollo aún no se traduce en beneficios generalizados a toda la población.
Asimismo, puso especial énfasis en la situación de las personas con discapacidad, planteando la importancia de garantizar sus prestaciones, en sintonía con las políticas inclusivas impulsadas desde el Estado.
La llamada a la acción desde la Iglesia
Desde el ámbito eclesiástico se insiste en que el Estado debe activar todos sus recursos y políticas sociales para responder con eficacia a la emergencia social actual, tal como se observa en programas municipales y provinciales que abordan las necesidades locales y que deben ser profundizados.
“Es imprescindible que se movilicen todas las instituciones y que la solidaridad social se traduzca en acciones concretas que mejoren la calidad de vida de quienes más sufren las consecuencias de esta crisis”, agregó Colombo.
Este llamado se produce en un contexto donde la inflación y las dificultades económicas golpean fuertemente a las familias, situación visible en un aumento significativo en la demanda de comedores, merenderos y distintos programas sociales que también cuentan con el aporte de la gestión de Axel Kicillof en la Provincia de Buenos Aires.
El mensaje de la Iglesia coincide con advertencias de otros sectores sociales y políticos, que reclaman medidas urgentes para aliviar a los más desfavorecidos y fortalecer el sistema de protección social en todo el país.
El desafío de construir una sociedad más justa
Colombo concluyó que la situación actual exige no solo respuestas inmediatas, sino un compromiso a largo plazo para desarrollar un modelo social que fomente la inclusión y reduzca las desigualdades, pilares fundamentales para el crecimiento equitativo del conurbano y de La Matanza en particular.
“Es un tiempo que nos convoca a todos a preguntarnos cómo podemos contribuir desde nuestro lugar a una sociedad más fraterna y solidaria”, sostuvo, reflejando una mirada que impulsa una comunidad unida y fuerte ante las dificultades.






