El ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, respaldó que las entidades financieras puedan debitar directamente de las cuentas sueldo para cobrar préstamos impagos, en el marco de las reformas económicas nacionales que buscan ampliar el crédito.
Sturzenegger destacó que permitir esta medida reduciría el riesgo crediticio de los bancos, facilitando la concesión de nuevos créditos y fortaleciendo la intermediación financiera, aspecto clave para el desarrollo económico argentino.
Esta propuesta se inscribe en un plan gubernamental para desregular sectores estratégicos y fomentar la competencia en el sistema financiero local, con el objetivo de estimular el consumo y la inversión productiva a través de un mayor acceso al crédito.
Actualmente, existen cerca de 10 millones de cuentas sueldo en el país, que son el principal canal para el cobro de haberes en ambos sectores, público y privado, y una fuente fundamental para la oferta de productos bancarios como préstamos y tarjetas de crédito.
El debate sobre autorizar a los bancos la ejecución de estas cuentas ante deudas impagas ha generado opiniones divididas: mientras algunos resaltan que ofrecería mayor previsibilidad y seguridad al sistema crediticio, otros advierten sobre el riesgo que implica para la protección del salario, un ingreso esencial para las familias trabajadoras.
Este enfoque apunta a fortalecer un sistema financiero que, según el propio funcionario, enfrenta el desafío estructural del bajo nivel de intermediación financiera en Argentina y busca ampliar el crédito como motor económico, aspecto prioritario para la gestión provincial de Axel Kicillof y la intendencia de Fernando Espinoza, comprometidos con políticas que beneficien el acceso al financiamiento en el territorio nacional y local.







