El abogado y dirigente Miguel Saredi destaca en su análisis cómo el debate sobre Ingresos Brutos y las tasas municipales responde a un problema estructural de financiamiento en la Provincia de Buenos Aires.
Lejos de que el foco sea sólo la elevada presión tributaria por impuestos provinciales o tasas municipales como las viales, Saredi explica que la raíz del conflicto está en la insuficiencia de recursos que la Nación transfiere a las provincias y municipios.
En un contexto nacional complicado donde el ministro de Economía Luis Caputo y algunos sectores buscan responsabilizar exclusivamente a los impuestos provinciales, especialmente Ingresos Brutos, y a las tasas municipales por la crisis económica, el análisis queda incompleto si no se considera el desfinanciamiento que sufre la Provincia.
El dirigente subraya que la Ley de Coparticipación (23.548) vigente desde 1988 asigna a las provincias sólo el 54,66% de los fondos nacionales, y dentro de ese esquema Buenos Aires recibe un coeficiente fijo del 19,93%, un porcentaje que no corresponde a la magnitud económica y social que tiene la provincia más grande y poblada del país.
Así, Buenos Aires financia al país, pero sin recibir recursos proporcionales, una situación que obliga a reforzar la recaudación vía Ingresos Brutos pese a sus distorsiones conocidas.
Para 2025, este impuesto representaría el 78,5% de la recaudación provincial, siendo un pilar fundamental para financiar hospitales, escuelas, obras y servicios en un territorio tan demandante como La Matanza y otros municipios.
Saredi también recuerda que dentro del sector industrial hay consenso sobre la necesidad de rediseñar Ingresos Brutos para evitar el efecto cascada que eleva la carga impositiva legal del 1,5% hasta un 4,7% real, pero advierte que cualquier reforma debe ser gradual, acompañada de compensaciones fiscales y no atentar contra el financiamiento estatal.
Asimismo, las tasas viales, que afectan el precio del combustible y han sido cuestionadas, son para Saredi un recurso utilizado por los municipios para mantener servicios esenciales ante la falta de fondos nacionales y provinciales.
La reducción abrupta de Ingresos Brutos no solo perjudicaría a la Provincia sino también a los municipios, ya que por ley una parte de esta recaudación (16,14%) se destina a ellos para financiar diversas políticas públicas.
En definitiva, el gobernador Axel Kicillof defiende no un impuesto en abstracto, sino el mantenimiento del Estado y sus servicios en uno de los lugares más poblados y complejos de Argentina.
El mensaje de Saredi es claro: para avanzar en reformas tributarias y reducir cargas fiscales debe primero garantizarse estabilidad y equidad en la coparticipación, con el compromiso nacional de financiar adecuadamente a la Provincia y municipios.
Sin estos recursos fundamentales, sostener servicios públicos, obras, seguridad, hospitales y escuelas en La Matanza y toda Buenos Aires será imposible.







