La inflación mayorista registró una significativa desaceleración en febrero, con un incremento del 1%, según el informe del INDEC divulgado este martes, marcando la tasa más baja en nueve meses y una reducción de 0,7 puntos porcentuales respecto a enero.
Este descenso se atribuye principalmente al control del precio del dólar oficial, que impactó directamente en la reducción del costo de los productos importados y suavizó el aumento de los precios en los productos industriales nacionales, mostrando una tendencia contraria a la del Índice de Precios al Consumidor (IPC) minorista.
Los productos importados presentaron una variación negativa del 2,7%, reflejando una caída significativa en sus precios. Este comportamiento está vinculado a la disminución del 1,8% en el tipo de cambio oficial promedio desde el 15 de enero hasta el 15 de febrero, periodo que abarca la medición del Índice de Precios Internos al por Mayor (IPIM), contribuyendo al abaratamiento de las importaciones.
Por otra parte, las manufacturas de origen nacional aumentaron apenas un 0,7% en febrero, lo cual representa aproximadamente la mitad del incremento registrado en enero. Gabriel Caamaño, director de la consultora Outlier, destacó que la apreciación del peso argentino frente al dólar compensó parcialmente los aumentos en los precios internacionales de estos productos, moderando así el impacto inflacionario en el mercado local.
Entre las manufacturas, sobresalieron las reducciones en sectores como los productos metálicos básicos, con una baja del 1,9%, y máquinas y equipos, con un descenso del 1,1%, que aportaron a esta desaceleración general.
Este panorama evidencia una diferencia clara en la evolución del IPC minorista, lo que indica que las políticas cambiarias y las variables internas tienen impactos diferenciados en los índices mayoristas y minoristas.







