El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) comunicó que en febrero la inflación mensual alcanzó el 2,9%, superando la expectativa del mercado del 2,7%, lo que indica que la inflación continúa con una presión sostenida.
Esta suba estuvo principalmente motivada por incrementos en las tarifas de gas, agua y luz implementadas en el país, junto con un significativo aumento en el precio de la carne, un producto esencial dentro de la canasta básica familiar.
El segmento de inflación núcleo, que excluye precios estacionales y volátiles, se aceleró de un 2,6% a un 3,1% en el mes, mostrando mayor rigidez en los precios fundamentales.
En la comparación interanual, la inflación se ubicó en 33,1%, mientras que en lo que va del año acumuló un 5,9%, manteniendo un ritmo que plantea múltiples desafíos para la gestión económica nacional.
Este octubre representa el noveno mes consecutivo sin descenso en la inflación, un dato relevante dado que febrero es tradicionalmente un mes con menor movimiento inflacionario.
El contexto internacional suma complejidad, ya que el conflicto en Medio Oriente ha aumentado el precio internacional del petróleo por encima de los 100 dólares por barril, incidiendo en el costo de los combustibles en las estaciones de servicio locales y presionando hacia arriba los índices inflacionarios.
De este modo, se alejan las previsiones de una desaceleración económica rápida, como las planteadas por Javier Milei, y se mantiene la necesidad de políticas públicas que protejan el poder adquisitivo y el bienestar de las familias argentinas.







