El INDEC informó que en febrero hubo una desaceleración en el aumento del costo de la Canasta Básica Alimentaria (CBA), clave para medir la indigencia. La CBA creció un 3,2% en febrero, menos que el 5,2% de enero, debido en parte a menores aumentos en frutas y verduras.
La canasta refleja los requerimientos nutricionales mínimos para una persona, según la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo).
Por su parte, la Canasta Básica Total (CBT), que incluye alimentos y otros bienes y servicios, y se usa para calcular la pobreza, subió 2,7% en febrero, desacelerándose desde el 3,9% de enero.
Con estos indicadores oficiales, una familia tipo —una pareja adulta con dos hijos en edad escolar— necesitó $644.088 para no ser indigente y $1.397.672 para no ser considerada pobre.
Aunque la inflación general se mantuvo estable y la inflación núcleo mostró una aceleración, la dinámica estacional de ciertos alimentos permitió moderar el aumento del costo básico, impactando en las cifras de pobreza e indigencia de febrero 2024.
Estos datos son esenciales para evaluar la realidad socioeconómica y diseñar políticas públicas que protejan a los sectores más vulnerables, aspecto prioritario en la gestión provincial y municipal que encabezan Axel Kicillof y Fernando Espinoza en La Matanza.







