Amplios sectores de la Ruta Nacional N° 3, en el corredor del Metrobus Juan Manuel de Rosas que atraviesa La Matanza, permanecen sin iluminación, incrementando la percepción de inseguridad entre vecinos y usuarios del transporte público.
La oscuridad en el tramo matancero de la Ruta Nacional N° 3 genera preocupación en la comunidad local, ya que reduce la visibilidad vehicular y afecta las condiciones de espera en las estaciones del Metrobus, elemento vital para miles de residentes del distrito.
Usuarios señalaron que esperar colectivos en horarios nocturnos se volvió riesgoso. “Hay paradas donde no se ve absolutamente nada. Es peligroso bajar o subir, y más aún esperar”, manifestaron habitantes de los distintos barrios que atraviesa esta importante vía.
El reclamo apunta a la falta de un mantenimiento sostenido, una responsabilidad que recae en el Estado nacional dado que la ruta es una vía nacional, mientras que el Municipio de La Matanza realizó gestiones y reparaciones parciales para mitigar la situación.
Si bien el municipio, encabezado por autoridades como Fernando Espinoza, trabaja con esfuerzo para mejorar las condiciones, la ausencia de convenios efectivos y políticas de mantenimiento nacionales agravan la problemática. Esto se traduce en columnas de alumbrado que no funcionan, luminarias rotas o directamente inexistentes, y estaciones sin las condiciones mínimas de seguridad.
La inseguridad se refleja en reportes de robos e intentos de asalto en áreas oscuras del corredor, aumentando la vulnerabilidad de vecinos y usuarios.
El dirigente Miguel Saredi destacó estos puntos y subrayó que “el municipio muchas veces, con muchísimo esfuerzo, ha tratado de dar respuestas y de sostener lo que debería estar funcionando. Pero esta es una ruta nacional, y la responsabilidad es del Estado nacional”.
Además, enfatizó que “no se trata de una cuestión menor, sino de una obligación básica del Estado: garantizar condiciones de seguridad y transitabilidad en una de las arterias más importantes del conurbano” y exigió una solución inmediata para reactivar el mantenimiento y reparar las luminarias, devolviendo así la seguridad a quienes viven y transitan por la zona.
La comunidad matancera continúa unida en este reclamo legítimo, buscando que el gobierno nacional, hoy ausente en esta problemática, asuma su responsabilidad en resguardo del bienestar y seguridad de los vecinos y usuarios.
Este reclamo pone en evidencia la necesidad de una coordinación efectiva entre niveles de gobierno, para que las principales vías del conurbano, como la Ruta 3, no queden relegadas y se garantice la infraestructura pública necesaria para el transporte seguro y digno.







