El abogado de la familia de Cristian Pereyra solicitó profundizar la investigación sobre inconsistencias en el recorrido que realizó la víctima junto al principal sospechoso, y también cuestionó la actuación de la Policía bonaerense tras el crimen ocurrido en Virrey del Pino.

El homicidio de Cristian Pereyra, de 39 años, registrado el 15 de marzo en la localidad de Virrey del Pino, sigue generando múltiples interrogantes en la causa que continúa abierta por los hechos.
Actualmente, el único detenido por el caso es un integrante de la Policía bonaerense, quien había solicitado un viaje a la víctima mediante una aplicación. La querella pone en foco las dudas respecto al recorrido que ambos hicieron durante ese viaje.
Según la reconstrucción oficial, el trayecto comenzó alrededor de las 3:15 del domingo 15, cuando el oficial Matías Vizgarra, hasta ese momento en servicio en la Base UTOI “Puente 12”, se subió al Chevrolet Corsa conducido por Pereyra.
El policía había intentado previamente conseguir un viaje y finalmente aceptó un destino hacia la localidad de Mariano Acosta, en Merlo, adonde llegaron cerca de las 3:45. Sin embargo, Vizgarra no descendió allí y el automóvil volvió hacia una zona cercana al punto inicial.
Los primeros llamados al 911 se registraron a las 4:34, cuando testigos alertaron a las fuerzas de seguridad sobre un ataque en la Autopista Presidente Perón. Pereyra resultó con heridas graves y falleció tras algunos minutos de agonía.
Tras el ataque, el agresor abandonó el vehículo en Ciudad Evita, próximo a las vías del Belgrano Sur, y caminó a la base de la UTOI La Matanza, ubicada a unas 15 cuadras, donde fue detenido horas después.
“No había nada extraño en la toma del viaje, pero sí hay que determinar qué pasó en el medio, si lo obligó a hacer un recorrido diferente y si Cristian se negó”, explicó el abogado de la familia, Roberto Torres, integrante del Centro de Profesionales por los Derechos Humanos (CeProDH), que acompaña a la querella junto con la Comisión Provincial por la Memoria (CPM).
El análisis de cámaras de seguridad y datos de antenas celulares será fundamental para reconstruir el trayecto completo. Torres indicó que hay registros que muestran al vehículo circulando varias veces por la misma zona, incluso frente a la casa del acusado, aunque esta evidencia aún no fue formalmente incorporada al expediente.
Otro aspecto clave es la mecánica del ataque: según la investigación preliminar, Pereyra recibió disparos por la espalda — tres en el torso y dos en los brazos — cuando intentaba escapar. Estas lesiones coinciden con la ausencia de cinco municiones en el arma reglamentaria del policía imputado, que tenía 13 balas y quedó con ocho.
En cuanto a la calificación legal, se investiga como homicidio criminis causa, es decir, matar para ocultar otro delito, en este caso, el robo del vehículo.
La querella además destaca el agravante del uso de un arma provista por el Estado, ya que el arma reglamentaria era del policía imputado.
Por lo tanto, se plantea la responsabilidad estatal en este crimen cometido con un arma oficial y por alguien con estado policial permanente. Torres también solicitó acceso al legajo del efectivo para conocer antecedentes o sanciones previas.
El abogado cuestionó además la intervención inicial de la Policía Bonaerense, por considerar que pudo afectar la preservación de la escena y el control de las primeras medidas de investigación. Se evalúa el accionar policial tanto antes como después del hecho.
Por el momento no hay indicios que apunten a la participación de otras personas, y se presume que el joven de 23 años actuó solo. No obstante, quedan pendiente pericias clave, como el análisis del celular del acusado, que podría aportar información sobre la planificación o motivación del crimen.
En el plano social, la querella subraya la difícil situación personal de Cristian Pereyra: un docente que enfrentaba dificultades económicas, buscaba sumar horas de trabajo realizando viajes en aplicaciones y también trabajaba como mecánico en su taller para sostener a su familia y afrontar gastos como el alquiler.
La causa sigue en desarrollo, con la expectativa puesta en que las pericias y nuevas pruebas ayuden a esclarecer los aspectos oscuros de este trágico suceso en Virrey del Pino.







